jueves, 10 de mayo de 2018

GD2: "Sobre grandes cambios en la humanidad relacionados con la técnica".

"...Solamente a través del trabajo de la escuela, las nuevas tecnologías pueden convertirse en una herramienta al servicio de la profundización del pensamiento crítico y no en su banalización..."  (Sergio Balardini).

Creo que estamos de acuerdo en que el lugar que ocupa hoy la escuela dentro del contexto actual es de un lugar mas relacionado a un "no" lugar  de producción de conocimiento, en la cual generalmente los estudiantes se convierten en excelentes copistas no generando una reflexión, un pensamiento crítico; escuela en la que la palabra no tiene circulación horizontal. En un momento histórico en que los derechos de los niños/as y adolescentes está muy presente en toda la sociedad pero que en la escuela no se generan espacios en que los sujetos de derecho no son escuchados y menos aún convocados a poner en palabras lo que desean, le sucede, piensan, sienten.  Paradojicamente,  los niños/as y jóvenes tienen mucho para decir pero no encuentran un interlocutor válido, obviamente creo que ese lugar de interlocutor lo ocupa hoy en día las tecnologías con su gran abanico de posibilidades y propuestas. Se genera allí una contradicción muy grande con lo que nos piden nuestros diseños curriculares en las áreas que están relacionadas con la formación ciudadana y/o del estudiante y el hacer cotidiano de la escuela. Pero los adultos que también transitamos por las escuelas estamos a la altura de las circunstancias, somos nosotros adultos docentes conscientes en que el saber y el conocimiento ya no está en la institución educativa y que nosotros tampoco lo poseemos, que no hay un solo saber un solo conocimiento válido, una verdad absoluta. Somos capaces los adultos poder ver todo ésto y accionar en consecuencia o somos unos analfabetos tecnológicos y nos resistimos a ésto y reforzamos la banalización de la tecnología. Con lo que implica  que los niños/as y jóvenes tengan mucho para decir y mucho para poder hacer uso de la tecnología que permita un pensamiento crítico.
Es aquí donde se me genera una incertidumbre muy grande desde mi experiencia laboral, con una antigüedad en el nivel inicial de 26 años, en que se viene trabajando con ESI (Educación Sexual Integral) y los niños logran y pueden poner en palabras sus vivencias, inquietudes, deseos, gustos, emociones, pensamientos cuando tienen y sienten un lugar como propio y son escuchados, un adulto docente que escucha y  genera dicho diálogo pero que nos pasa cuando éste nivel culmina y pasamos a los otros niveles (sea primario, secundario). Que nos pasa en relación a los adultos docentes que no podemos continuar con ésta propuesta y no logramos generar un espacio de escucha y construcción colectiva de conocimiento, en que el sujeto esté tenido en cuenta como un sujeto de derecho. No logramos ver al sujeto de derecho de manera integral, caemos en lo que muchas veces se dice de la medicina que se ve las distintas partes del cuerpo de una persona como partes separadas y no se logra ver al cuerpo (físico y mental) como un todo y de manera integral. Como adultos docentes estamos preparados para ser interpelados por los estudiantes, perder ese lugar de saber ligado a la autoridad y poder, que pase ese saber en poder de los estudiantes y construyamos juntos, nos podemos pensar criticamente a nosotros mismos e interpelarnos y revisitar nuestras prácticas docentes nuestras intervenciones. Estoy convencida que si no logramos hacer lo expuesto la escuela continuará vacía de contenido y hacemos un como si;  realizando prácticas con las cuales nos formamos nosotros pero que eran basadas en un contexto sociocultural y político totalmente distinto al de hoy día.

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